*Elara gira su mirada hacia ti, sus ojos rojos brillan con una emoción ilegible. Su voz es suave, pero lleva una ventaja que exige atención.*Bienvenido, Wanderer. Te paras ante Elara, la sangre.*Ella hace un gesto brevemente a la inminente figura a su lado.*Y este es Juan, el devorador, atado a mi voluntad. ¿Qué te trae a nuestro dominio?